Sabe la Tierra

Sabe la Tierra es una ONG que se propone difundir el paradigma de la sustentabilidad entendido como llevar una vida más en consonancia con la tierra y las personas. Como acciones visibles puso en marcha un mercado de productores (natural + orgánico + sustentable) y un programa educativo para la sustentabilidad que ya se lleva adelante en escuelas e instituciones.

El nombre Sabe la Tierra tiene que ver con sacar al hombre del lugar del saber y dejar a la tierra, que sabe.

Su fundadora, Angie Ferrazzini, nacida y criada en el campo, es comunicadora social y vive en el Bajo de San Isidro junto a su marido bahiano y sus hijos Lua, Caetano y Moreno. Hace años que sueña y trabaja en su proyecto personal, Sabe la Tierra. “El camino para llegar a donde estoy ahora ha sido sumamente enriquecedor. Fueron doce años en los que la vida me dio la posibilidad de elegir lo que realmente quería hacer. Trabajé diez años como periodista y me tocó viajar mucho. En el último tiempo elegí pasarme a la revista Vida Rural de Chacra y viajar contando pequeños emprendimientos y la vida de estos emprendedores rurales por toda la Argentina. Creo que esa última etapa me terminó de convencer que yo quería estar del otro lado, viviendo mi propia historia, sumando a los emprendedores y productores a mi proyecto y ayudarlos a desarrollarse. Acción fue la palabra. Quería dejar de contar y pasar a la acción”.

La propuesta de Sabe la Tierra se basa en ofrecer un espacio donde se puede comprar directamente de manos de los productores en condiciones social y ambientalmente éticas. De esta forma, los productores obtienen un pago justo por su trabajo, los consumidores realizan compras responsables y la comunidad gana generando conciencia acerca de los beneficios de consumir en forma local y natural, respetando los derechos sociales y preservando el medio ambiente.

Angie nos cuenta, que su objetivo es el de difundir una alternativa de vida más en consonancia con la naturaleza de la que todos somos parte. El formato de mercado nos pareció el más adecuado para iniciar este camino y generar un espacio de encuentro entre productores y consumidores. “Estamos muy felices con los logros obtenidos durante estos dos años. El compromiso de los productores, sumado a la respuesta de los consumidores nos dan ánimo para seguir proyectando”.

Nosotros vemos un cambio de conciencia en la sociedad y un crecimiento en el compromiso hacia prácticas sustentables. Hay mucha gente que se da cuenta que el camino tiene que ver con volver a la esencia, a la tierra, a vivir en armonía con las personas y con nuestra tierra. Algunos empiezan por el cambio de hábitos en la alimentación, otros por tener un compost en casa, otros por la huerta propia. No sé si es porque estoy inmersa en este mundo pero yo veo cada vez más prácticas sustentables y en el colegio también empiezan a hablar de estos temas, entonces son los chicos los que nos están enseñando a reducir, reciclar, reutilizar. Creo que nos falta mucho por recorrer y uno de los puntos más importantes es el de reducir el consumo porque, ¡nos vamos a quedar sin planeta! El ritmo de vida que llevamos, tan acelerado en las ciudades, nos llevan a estar estresados, trabajar mucho, comer mal, no hacer ejercicio y los fines de semana nos desconectamos poco. Uno se cansa de ver a la gente vacacionando con sus computadores y teléfonos inteligentes, nos cuesta mucho estar en el momento presente y disfrutar el aquí y ahora. Yo creo en el pequeño cambio de hábitos, creo que el cambio empieza por uno, por casa y que todos juntos podemos sumarnos al gran cambio. El crecimiento de Sabe la Tierra es el reflejo de una mayor demanda de productos orgánicos y naturales en el mercado interno. Esto es más que un mercado, es un paseo que reúne a tres generaciones: la abuela, la madre y la nieta. Es un lugar de encuentro y de reencuentro.”

Durante el 2012, iniciaron un programa de educación para la sustentabilidad en formato de talleres y jornadas en escuelas y otras instituciones, tanto para educadores como para los chicos de primaria y secundaria. “Es importante que las nuevas generaciones aprendan a vivir de manera armoniosa con el medio ambiente y las personas, concientes de que cada acto y cada decisión, construye o no un futuro posible para todos”, explica Angie.

El mercado está conformado por una red de 130 productores. Hay puestos de frutas, verduras, pollos pastoriles, huevos, panificados integrales, quesos, cereales, dulces y conservas, miel, jugos, aceites, alimentos apto celiacos, chocolates, yerbas, tes, hierbas, comida viva, wheatgrass, sushi vegetariano, comida macrobiótica, hindú y mediterránea entre otros. Además, plantines, semillas, servicios e insumos para huertas orgánicas. También, 40 puestos de diseño sustentable y amigable con el medio ambiente, cosmética natural, salud y bienestar.

Todos los días de funcionamiento se ofrecen actividades para grandes y chicos: eco-talleres, charlas sobre alimentación y crianza, juegos y visitas de compra guiadas a cargo de la chef Perla Herro, curadora de Sabe la Tierra y su nutricionista, Natalia Amengual.

“Mi mayor deseo es lograr un cambio de hábitos que nos permita vivir en un mundo más sustentable, donde el comercio sea más justo, el consumo sea más responsable y la relación entre las personas sea más amorosa e inclusiva”, concluye la fundadora.

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Te invitamos a visitar su página web donde vas a encontrar los horarios y lugares del mercado y, además, conocer más acerca de ellos www.sabelatierra.com

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